En el mundo del Arte Dramático existen varios ingredientes con los que cada actor juega y experimenta en su cocina privada, para alimentar más tarde al público hambriento en ese gran plato que llamamos teatro...
Mostrando entradas con la etiqueta Curiosidades. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Curiosidades. Mostrar todas las entradas

La primera obra de teatro escrita en castellano

Auto de los Reyes Magos, también conocida como Representación de los Reyes Magos, es la primera obra de teatro escrita en castellano. Se cree que se escribió en Toledo hacia 1150, y consta de 147 versos irregulares. 
Cuenta el camino de los Reyes Magos hacia Belén, y se escribió con el objetivo de enseñar a la gente sencilla e inculta de la época.


FRAGMENTO ADAPTADO:



GASAPAR.- ¡Dios creador! ¡Qué maravilla!



¿Qué estrella será esa que brilla?;
hasta ahora no la he advertido;
hace bien poco que ha nacido.
¿Habrá nacido el Creador;
de todas las gentes señor?
No es verdad, no sé qué me digo;
todo esto no vale ni un higo.
Otra noche la miraré,
y, si es verdad, bien lo sabré
¡Gran verdad es lo que yo digo!
En absoluto lo porfío.
¿No puede ser otra señal?
¡Esto es y no es nada más!
Dios -es seguro- nació de hembra
en el mes este de diciembre.
Donde esté iré, lo adoraré,
por Dios de todos lo tendré.

BALTASAR.- No sé esa estrella de do viene,
quién la trae o quién la detiene.



¿Por qué ha surgido esta señal?
Jamás en mis días vi tal.
De cierto ha nacido en la tierra
aquel que, en la paz y en la guerra,
Señor será desde el Oriente,
de todos, hasta el Occidente.
Por tres noches me lo veré
y más de veras lo sabré.
¿Será verdad que ya ha nacido?
Dudo de lo que he advertido.
Iré, lo adoraré,
le imprecaré y le rogaré.


MELCHOR.- Válgame el Creador, ¿tal cosa

ha sido alguna vez hallada



o en una escritura encontrada?
No había esa estrella en el cielo:
para eso soy buen estrellero.
Yo no me engaño: he advertido
que un hombre de carne ha nacido
que es el señor de todo el mundo;
así es, como el cielo, rotundo.
De las gentes señor será,
y todo el orbe juntará.
¿Es...? ¿No es?
Pienso que verdad es.
Lo veré hasta que me persuada
de si es verdad o si no es nada.
¡Sí! ¡Ya ha nacido el Creador
de todas las gentes señor!
Yo bien lo veo que es verdad.
¡He de ir allá, por caridad!

¡Mucha mierda!

En muchos países, los actores, músicos y artistas del espectáculo se desean suerte antes de subir al escenario diciendo: "mucha mierda". No se sabe con exactitud el origen de esta expresión, aquí os dejo tres posibles aunque yo me decanto por la segunda:

  • En Francia es costumbre pronunciar "merde" como señal de éxito. Esto forma parte de una superstición que considera que desear buena suerte generaría justo lo contrario: mala suerte. 
  • Hay quienes explican que esto se debe a que antiguamente, en París, sólo podían permitirse ir al teatro las personas de la clase pudiente, que acudían al mismo en coche de caballo. Entonces, si en la puerta del teatro había gran cantidad de "mierda", significaba que el teatro estaría lleno, o lo que puede suponer mucho éxito. 
  • Otros afirman que el origen de decir "mucha mierda" es que, en la Edad Media, los artistas iban con sus carromatos por los pueblos. Cuando llegaban a uno, si había mucho estiércol a la entrada, calculando la extensión del mismo, eso quería decir que en aquel momento había un mercado, feria u otro acto y por eso entraban, hacían su espectáculo y se iban. Cuando se encontraban con otros artistas, se deseaban mucha mierda.

El color amarillo

El color amarillo es, desde el siglo XVII, un símbolo de mala suerte para los actores, sobre todo los de teatro. Pero, ¿de dónde viene esa superstición?
En febrero de 1673 Jean-Baptiste Poquelin, más conocido como Molière, representaba la que sería su última obra "El enfermo imaginario". Tres días después del estreno, y estando en plena representación, Molière, que ya llevaba enfermo un tiempo, comenzó a sentirse mal y unas horas más tarde, falleció en su casa, y no en el teatro como se piensa. En la representación de "El enfermo imaginario", Molière vestía de color amarillo y es por eso por lo que desde entonces arrastramos esta superstición según la cual da mala suerte el uso del amarillo en escena. Aunque yo creo que más que una superstición es un símbolo de homenaje hacia Molière.


*Otra curiosidad es que en aquella época la profesión de actor estaba marcada como inmoral por la Iglesia. Bajo la ley francesa de aquel tiempo, no estaba permitido que los actores fueran enterrados en el terreno sagrado de un cementerio. Sin embargo, la viuda de Molière, Armande, le pidió al Rey que su cónyuge pudiera tener acceso a un funeral normal por la noche. El Rey accedió y Molière fue enterrado en la parte del cementerio reservada a los infantes no bautizados.